martes, 3 de febrero de 2015

Táctica y Estrategia

Ya lo expresó de forma magistral Mario Beneditti en su poema:



...táctica y estrategia.

Primero mirar al otro, aprender cómo es el otro, querer al otro.
Después construir con palabras puentes de comunicación.
Luego quedarnos en la mente y en el corazón de la otra persona.
Sin simulacros, siendo auténticos.
Eso sería la táctica, el modo en el que dispongo los recursos para conseguir un fin.
La estrategia es el plan maestro, ese fin.

No se alejó el poeta de lo que tenemos que hacer para convertirnos en la opción preferente en la mente de los demás...

Conocerlos, aprender de ellos, de sus necesidades, de sus gustos, demostrarles que de verdad nos importan. No juzgarles sino quererles más y mejor.

Practicar una comunicación emocional y transformadora, utilizando palabras positivas, estimulantes. Escuchar más que hablar, poner atención a los silencios. Manejar la comunicación como una forma de influencia no sólo como un mero intercambio de información.

Lograr quedarnos en su recuerdo, al igual que hacen las buenas marcas. Ser la opción preferente. Demostrar que nuestras diferencias constituyen una valiosa ventaja competitiva que podemos poner a su servicio.

Ser más persona que personaje. Nunca mentir. Sin vendernos, más bien poniendo en valor lo que somos y lo que hacemos. Siendo auténticos.

Nuestra estrategia debe ser que nos necesite, que nos desee. Un deseo es al fin una necesidad que toma la forma de un producto, un servicio, una marca, una empresa...
Por eso es esencial aprender a dejar nuestra huella en los otros, gestionar nuestro elemento diferencial, desarrollar nuestra propuesta de valor.

Debo confesar que soy transcendentalista.
Para mí el alma de cada persona es idéntica al alma del mundo y contiene lo que el mundo contiene.
Emerson, Walt Whitman, Thoreau, Herman Melville, algunos de mis escritores favoritos eran fervientes seguidores de esta filosofía que pretende una síntesis entre religiosidad e idealismo romántico, entre la visión mística y la lucidez pragmática.
La verdad se puede percibir a través de la intuición, ya que el ser humano no está separado de Dios, que a su vez está presente en la Naturaleza.
Emerson desarrolló conceptos tan fundamentales como la noción de oversoul o mente universal y de inner light o luz interior, además de reflexionar sobre la fuerza modeladora de las leyes naturales, los derechos individuales y la concepción del lenguaje como símbolo de las realidades espirituales.



Mi táctica es aprender a mirar el mundo con otros ojos, escuchar al corazón con otros oídos...
Es compartir la alegría, es amar para transcender...
Mi táctica es ser yo misma, cada vez un poco mejor yo...

Mi estrategia es conseguir ser feliz, luchar cada día por la felicidad, aunque no tenga la ventana abierta por donde penetra la brisa del verano, aunque la luz de las personas que amé siga sólo en mi corazón, aunque a veces sea difícil hacer y mantener la magia en días grises...

¿Cual es tu táctica y tu estrategia?